
El futbolista argentino Matías Pourrain quedó en un doble limbo que lo tiene encerrado en una cárcel de Texas, en la que retrocedió varios casilleros en su intento por recuperar la libertad. Primero, porque su entrada al país como turista y su posterior pedido de residencia lo convirtieron en blanco del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Immigration and Customs Enforcement, ICE según sus siglas en inglés) y segundo porque esa dependencia de Gobierno empleó un movimiento burocrático que anuló la audiencia prevista para hoy, en la que un juez aceptaría, o no, el pedido de libertad bajo fianza.
El domingo Pourrain fue trasladado desde Florida a un centro de detención en Texas sin previo aviso ni justificación. Tenía una audiencia programada para esta mañana a las 9.00 pero debido al traslado fuera del Estado, la audiencia fue cancelada y su caso fue asignado a un nuevo juez. Retrocedió varios casilleros: pasó de la posible libertad, a continuar detenido sin fecha de una nueva audiencia.
«Desde entonces hacemos las gestiones correspondientes para solicitar que se programe una nueva audiencia lo antes posible, pero no hay respuestas», graficó la abogada Regina de Moraes a Clarín.
El estudio trabaja para solicitar una nueva audiencia en Texas, a 1.600 kilómetros de Florida, donde se produjo la detención y en el Estado en que vive junto a su familia. «El ICE decidió trasladarlo, perjudicarlo en su audiencia judicial y asegurarse de que no se le conceda una audiencia justa y completa sobre su solicitud de fianza», explican a este diario desde el entorno del futbolista.
Pourrain fue detenido el 6 de agosto por tres personas de civil en el aeropuerto de Florida cuando viajaba junto a su equipo Miami United a Los Ángeles. Si bien su entrada a Estados Unidos en 2019 fue con visa de turista por seis meses, cuando surgió la posibilidad de jugar en el fútbol de Ascenso de ese país tramitó la definitiva y consiguió el permiso de trabajo.
Sin embargo, el vencimiento de la vista de turista y su continuidad en el país, independientemente del trámite en curso, es el motivo por el que ICE lo detuvo y desconoce los trámites posteriores de Pourrain, quien solicito residencia plena y además tiene el correspondiente permiso de trabajo, ya que lleva una trayectoria en el fútbol de ascenso de Estados Unidos: Miami Beach FC, Miami City, Club de Lyon, y actualmente en el Miami United DC.
Dado el recrudecimiento de su situación -lleva casi dos semanas detenido y pasó por tres instituciones carcelarias-, en paralelo al pedido de una nueva audiencia, la abogada De Moraes estudia la posibilidad de solicitar el abandono voluntario del país para, de esa manera, conseguir la libertad y evitar una posible y futura deportación.
De esta manera el futbolista regresaría al país, pero debería rehacer su vida: no solo profesional, sino personal, ya que hace casi siete años que se desempeña en el fútbol estadounidense.
En la Argentina Pourrain comenzó su carrera en Real Pilar y fue parte del plantel que en 2019 eliminó a Vélez de la Copa Argentina. También registró su paso por San Martín de Burzaco y el club Mercedes.
En Estados Unidos, además de haber fichado en cuatro equipos del Ascenso, también participa en el Showtime FC, un equipo de la Baller League, una variante del fútbol 6×6 bajo techo que se presenta como la versión estadounidense de la Kings League y de la que participan figuras como Ronaldinho, Usain Bolt y el streamer Speed.