
La causa contra Fernando Cerimedo en Bolivia tendrá en las próximas horas una serie de pasos formales clave que determinarán la situación judicial del exasesor de Javier Milei, detenido como presunto autor intelectual del ataque a balazos contra su expareja Nadia Beller.
La fiscal Yolanda Aguilera, del departamento de Santa Cruz de la Sierra, será la encargada de presentar este miércoles la imputación formal contra Cerimedo. Luego el juez deberá definir si ordena la prisión preventiva solicitada por la fiscalía.
Por el momento, el asesor que también trabajó con el presidente boliviano Rodrigo Paz está aprehendido y se negó a declarar por recomendación de su abogado.
Beller fue baleada el lunes a la noche en la puerta de un hotel de Santa Cruz de la Sierra por dos hombres vestidos como repartidores de comida, que aún permanecen prófugos. La mujer recibió tres disparos y salvó su vida de milagro.
Este miércoles a la mañana la mujer volvió a hablar con la prensa argentina y denunció que recién ahora que el caso tuvo impacto en la prensa internacional «aumentaron la presencia policial y empezaron a registrar a la gente que va entrando al hospital» donde ella está internada.
«Anoche un tipo de civil dijo que era policía y tenía orden de entrar a la habitación. Mi hermana lo cuestionó, que no se podía presentar así. Él dijo que se iba a cambiar y volvía; pero nunca volvió«, contó en diálogo con LN+.
La propia Beller compartió en sus redes sociales la foto del hombre que decía ser policía. La mujer le advirtió, además, al ministro de Gobierno boliviano que ella temía que el supuesto agente fuera un sicario.
«Esta persona dice ser policía y que tiene orden de entrar a mi cuarto de terapia. Ministro Tuco sea serio, no pueden venir así, temo que sea Sicario. Mínimamente que estén uniformados y pasen nómina de quienes van a hacer turnos para que controlen su identidad», reclamó la mujer en sus redes sociales con el mensaje a Marco Antonio Oviedo Huerta.
Beller insistió en su acusación contra Cerimedo como presunto autor intelectual al sostener que él buscaba matarla para evitar que ella cuente todo lo que sabe.
«Yo me doy cuenta de que si él quiere deshacerse de mí es que no quiere que hable todo lo que yo sé y él me ha contado. Quiere silenciarme y si estoy aquí callada va a mandar a alguien para que termine de hacer lo que comenzó«, repitió Beller en la entrevista con LN+.
Cuando le preguntaron sobre cuáles eran las razones que le hacían pensar que Cerimedo era quien había dado la orden de que la maten, Beller dijo que él «tenía una coordinación y el mismo relato que los sicarios».
«Fernando me dijo lo mismo que el señor que me estaba citando, él tenía una coordinación y el mismo relato que los sicarios. Él me pidió que lo ayude (con la supuesta información sobre Evo Morales que iban a darle), me promete una seguridad que nunca me mandó y esos elementos hacen que yo me dé cuenta que él me quiso matar», insistió.
También contó los minutos posteriores al ataque, después de que los sicarios vestidos como repartidores de delivery huyeran con su celular y a ella la trasladaran a un centro médico. Beller dijo que no sabía de memoria el teléfono de Cerimedo pero recordó que lo había acompañado a atenderse a ese mismo establecimiento, por lo que pidió que se lo pidan a la doctora que lo había recibido en esa oportunidad.
«Yo le dije ‘fuiste vos’. Él llorando me dijo que cómo le iba a decir eso. Él me dijo que estaba de venida hacia acá. ‘Cómo vas a decir eso’, me decía llorando. Las doctoras que hicieron la llamada son testigos. Luego me entero que lo detuvieron cuando huía a la Argentina», relató Beller.
En la misma entrevista la mujer repitió el supuesto diálogo que tuvo con Cerimedo sobre el caso Andis que salpica a Karina Milei. «Yo le dije que encima la ex (Natalia Basil) era corrupta, pero él me dijo ‘no es por defenderla pero ella filtró los audios, por un correo y luego renunció'», contó.
Como contó Clarín en agosto del año pasado, fuentes cercanas al exdirector de Andis Diego Spagnuolo apuntaron contra Cerimedo como el responsable de las grabaciones pero el consultor lo negó. En ese momento, fuentes cercanas a Spagnuolo le dijeron a este medio que el exfuncionario «está convencido que fue Cerimedo» el que lo grabó y además entregó audios de Whatsapp de sus conversaciones, para que otras personas lo difundieran.
«Los audios principales son de agosto a noviembre del año pasado, cuando ellos eran muy amigos. En esa época eran compinches y hablaban de esos temas que están en los audios», aseguraron desde el entorno del exdirector de la agencia de discapacidad.
La misma fuente contó que la esposa de Cerimedo, Natalia Basil, era directora del organismo y tenía una empresa de seguridad, mientras que «Cerimedo era cercano a Santiago Caputo y grababa a funcionarios, en esa época, a pedido del Gobierno».