
Mierda humana. Marx es satanista. Amontonamiento de mierda. Sorete pelotudo. El capitalismo es el sistema que Dios preparó. Basuras inmundas. Javier Milei pasó la semana convertido en una máquina de escupir insultos y citas religiosas, todo al mismo tiempo, en una síntesis que lo describe en esencia: el exceso.
Ni la fase mística ni el perfil agresivo son características novedosas en el discurso del Presidente, pero ese despliegue le rindió frutos cuando pudo encauzar esas palabras en un mensaje hacia delante y en contra de un enemigo: combatir a la casta y sacarle privilegios a “los mismos de siempre” para convertir a la Argentina en próspera.
Cada insulto lanzado al aire sin un propósito, sin un destinatario que explique las preocupaciones de la gente, es como una bala perdida. Lo saben quienes conocen cómo funcionó la estrategia comunicacional desde adentro. Ahora, apenas se pelea contra los periodistas y los datos que no le gustan. En este encuadre, una duda más profunda es si se mantiene el mismo espíritu de época con el que sintonizó el proyecto libertario o si hay una transición hacia otro sentimiento.
Hay un agotamiento de la figura de Milei que se traduce en la caída en lo que va del año de las interacciones en el universo digital, sus apariciones en entrevistas de TV no obtienen los altos números de rating de otros tiempos, las figuras el espacio tampoco “rinden” en pantalla. Es cierto que es el tercer año de mandato, es natural el desgaste, pero el principal activo La Libertad Avanza nunca fue el territorio ni la estructura, sino la imagen del Presidente.
Aunque haga algunas concesiones, el libertario está convencido del rumbo económico y no coincide con los reparos que varios funcionarios hacen, en general, por lo bajo. Es el menos propenso a “comerse” los “climas”, y menos en un año no electoral, describe un dirigente de primera línea.
En busca de la épica perdida, Milei quiere recuperar protagonismo. Lejos de mantener la euforia, su tropa muestras signos de cansancio, desconcierto y se profundiza el desorden.
El dato más sintomático es que nadie puede afirmar que Santiago Caputo estará a cargo de la estrategia del operativo reelección. No es un hecho porque no se conversó sobre los alcances de su función y las condiciones en las que se sustentará el proyecto 2027. La decisión política y probablemente la recaudación de fondos estarán en manos de Karina Milei, con quien no se habla.
La elección presidencial está a la vuelta de la esquina (menos de un año, si no se modifica el esquema de primarias), pero el día a día de la gestión se empantana en áreas sensibles, que no están en el foco del debate público aunque pegan de lleno en el metro cuadrado.
El PAMI es un ejemplo. La obras social de más de cinco millones de jubilados atraviesa un momento crítico. Hace aproximadamente tres semanas, Esteban Leguizamo y Carlos Zamparolo, director y subdirector del organismo, solicitaron un encuentro con el ministro de Salud, Mario Lugones, para transmitir su malestar por una especie de “intervención” a través de dos funcionarios que reportaban en Justicia, hasta la llegada de Juan Mahiques, que los removió porque respondían a Santiago Caputo. Así, en un movimiento de puerta giratoria, María Florencia Zicavo pasó a ser síndica del PAMI y Juan Cruz Montero, coordinador ejecutivo de la mutual.
La dupla empezó a tomar decisiones para disgusto de la cúpula, según la versión que le llevaron al ministro, al que le pusieron a disposición sus renuncias. Lugones, que viene golpeado por diversos frentes, los mandó a Leguizamo y Zamparolo a hablar con el asesor presidencial. Se repitió el mismo ritual: reclamos, diferencias y amague con pegar un portazo. A partir de ahí, se bifurca la historia según quien la cuente: unos dicen que Caputo los contuvo para se queden; otros, que en realidad no querían irse, que se fueron al mazo.
Las idas y vueltas hacen insostenible la situación interna. Karina, mediante “Lule” Menem, monitorea lo que pasa y desde ambos bandos se señalan con el dedo. En el medio, Leguizamo y Zamparolo son técnicos, sin manejo político, que deben lidiar con un sinfín de problemas: retraso en la liquidación de prestaciones, falta de actualización, paros en distintas provincias durante esta semana que dejaron a miles de afiliados sin atención.
La diputada Graciela Ocaña presentó en la Legislatura porteña un proyecto de declaración para expresar preocupación por la falta de pago del PAMI a la Ciudad de Buenos Aires desde hace nueve meses. La deuda total asciende a 11.676.528.112 pesos. En paralelo, trabaja en una presentación por presuntas irregularidades ligadas a funcionarios del organismo, como viajes al exterior de Zicavo y Montero, sin haber tramitado la autorización o licencia correspondiente. Entre otros puntos, de acuerdo con su información, pone bajo la lupa una salida del coordinador ejecutivo el 17 de julio y regreso el 21 del mismo mes con destino declarado a Brasil. El 19 justo se disputó la final del Mundial de Fútbol entre Argentina y España, en Estados Unidos. Dudas que, en todo caso, deberán ser cotejadas en la Justicia.
Comodoro Py, después del ritmo frenético en el expediente de Manuel Adorni, parece haber entrado en un impasse. La calma se interrumpió parcialmente con la detención de Fernando Cerimedo, en Bolivia, acusado de mandar a matar a su novia Nadia Beller. La víctima declaró ante quien le pusiera un micrófono que el consultor y su mujer en Argentina habían filtrado los audios que dispararon el escándalo de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).
Aquí entra en escena el eslabón de Natalia Basil, la esposa de Cerimedo, engañada con Beller, quien vive acá y trabaja en AySA, luego de salir del Gobierno. Así lo consignó en su LinkedIn. Ella ocupó el cargo de Directora Nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de Andis desde abril de 2024. Ese año mantuvo reuniones en Casa Rosada en al menos 16 oportunidades, según consta en los ingresos oficiales.
Basil quedó formalmente afuera en noviembre, a siete meses de su nombramiento, cuando trascendió que estaba en contra de las prácticas que se realizaban en la agencia y por diferencias con el entonces titular, Diego Spagnuolo. A esa altura, en la Justicia presumen que ya había sido grabado ilegalmente el locuaz funcionario, un elemento que sin embargo el fiscal Franco Picardi no tomó como prueba para evitar que una declaración de nulidad hiciera caer el caso.
Esos audios, que las defensas dicen que fueron manipulados, dirigen las sospechas de una red de sobornos hacia los Menem y Karina, ninguno de ellos imputados en el expediente. Su difusión en plena campaña electoral legislativa marcó el punto de quiebre en la relación entre ella y Caputo: la presunción de que pudo haber estado atrás o que no accionó para neutralizar lo que se venía selló a fuego ese vínculo, aunque el asesor haya negado cualquier nexo con el episodio.
Como sea, las últimas dos visitas de Basil a la Casa Rosada fueron a la Secretaría General de la Presidencia. Una, el 20 de noviembre de 2024, fue autorizada directamente por la hermana del Presidente, según consta en las planillas. La otra, el 26 de diciembre, por Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General, bajo la órbita de Karina. ¿Qué llegó a plantear Basil en esas últimas charlas? ¿Le advirtió sobre las escuchas o lo que sabía? ¿Quiso tomar el control de Andis? Beller volvió a poner en escena el caso y se ofreció a presentar el material del que dispone: las grabaciones a Cerimedo hablando del asunto y del papel de su esposa.
Hoy, los vericuetos de las investigaciones judiciales ya no están en el centro de la preocupación del Gobierno. De hecho, el oficialismo consiguió el jueves en el Senado un hito: llegó a 177 la cantidad de pliegos aprobados de jueces, fiscales y defensores, un récord en menos de un año desde que se creó el Consejo de la Magistratura en 1994. Con las designaciones de Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola en la Cámara Federal completaron casilleros estratégicos en tribunales que intervienen en denuncias de corrupción. Entre otras, las causas de $LIBRA y Andis.
El Ministerio de Justicia, a instancias de Karina, cubrió prácticamente todas las vacantes de relevancia en el país en tres meses. Hay 30 pliegos pendientes de tratamiento y este viernes Mahiques firmó e hizo ingresar otros 20 al Senado. Un reparto de poder que impactará en las próximas dos décadas y contó con respaldo de varios partidos, incluido el peronismo. El Gobierno que no puede poner en orden a sus propios soldados, consiguió apoyos inéditos. Milei es, además, un fenómeno desconcertante.