
El Gobierno nacional informó que sostuvo en julio un superávit primario de $2,9 billones y un excedente financiero de $244.897 millones, al contabilizar los pagos de deuda. En lo que va del 2026 el sector público acumula 0,9% del PBI de superávit, mientras la meta con el FMI es de 1,4% del Producto.
El resultado financiero se alcanzó en un mes con una elevada concentración de vencimientos de deuda, debido al pago de los cupones de los bonos Globales y Bonares.
Los intereses de la deuda pública sumaron $2.715.436 millones, netos de las tenencias intra sector público. Esa carga explica la diferencia entre el resultado primario y el financiero del mes. Pese a ese pago, las cuentas públicas cerraron julio con saldo positivo en ambas mediciones.
Con el resultado de julio, el sector público nacional (que incluye la administración central pero también organismos descentralizados) acumuló en los primeros siete meses del año un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,9% del PBI y un superávit financiero de alrededor de 0,1% del producto, de acuerdo con los datos difundidos por Economía.
Una parte de la explicación sobre el superávit de julio estuvo en el gasto. Durante julio tuvo una poda de 7% interanual en términos reales. Entre las partidas sociales, el gasto correspondiente a la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó 3,8% interanual en términos reales.
Al difundir los resultados, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el resultado fiscal como uno de los elementos de la política económica del Gobierno. En ese sentido, sostuvo que el superávit «contribuye a la estabilidad macroeconómica» y remarcó que se alcanzó junto con una reducción de impuestos.
Según el mensaje de Caputo, la baja de impuestos acumulada desde el inicio de la gestión se ubica «en casi 3% del PIB». El ministro utilizó ese dato para vincular la continuidad del resultado fiscal con el objetivo de reducir la presión tributaria, en lugar de asociarlo únicamente con una reducción del gasto.
Los ingresos totales del sector público nacional alcanzaron en julio $17 billones, con un incremento nominal de 30,4% interanual, según informó el Ministerio de Economía. Dentro de ese total, los recursos tributarios crecieron 29,6% interanual.
Por el lado del gasto, las erogaciones primarias sumaron $14,1 billones, con una suba nominal de 24,4% interanual, lo que implica un ajuste en términos reales. La diferencia entre el crecimiento de los ingresos y el de los gastos primarios fue uno de los factores que permitió sostener el superávit primario de $2,9 billones registrado durante el mes.
Las prestaciones sociales representaron $8,6 billones, un 22,9% más que un año atrás, aunque por debajo de la inflación. Economía señaló que la comparación está influida por el aumento de la Asignación Universal por Hijo, que creció 38,9% interanual, parcialmente compensado por la concentración de pagos de la prestación alimentaria que se había producido durante julio del año pasado.
Las remuneraciones alcanzaron $2,1 billones, con una suba de 28,7% interanual, mientras que las transferencias corrientes sumaron $4,7 billones, un 24,7% más. Dentro de estas últimas, las transferencias a universidades aumentaron 44,9% interanual, en línea con las decisiones adoptadas por el Congreso Nacional, según precisó el Ministerio de Economía.
Los subsidios económicos, por su parte, alcanzaron $1,1 billones. De ese monto, $874.568 millones correspondieron al sector energético y $305.189 millones al transporte.
El gasto de capital llegó a $280.951 millones, con un aumento de 42,5% interanual. Entre las principales variaciones se destacaron las obras de infraestructura eléctrica, que crecieron 124,6%; las de transporte, con una suba de 46,5%; y las obras hídricas, que aumentaron 30,2% respecto de julio de 2025.