
El foco azul y oro está apuntado a la Copa Argentina, uno de los objetivos de 2026. No obstante, por estas horas la noticia en Boca tiene que ver con la salida de un jugador que pintaba para estrella, que estuvo jaqueado por las lesiones y terminó apartado por su situación contractual. Finalmente, después de varias idas y vueltas, y sobre el cierre del libro de pases europeo, se confirmó la transferencia de Exequiel Zeballos al Monza de Italia.
El club lombardo pagará 4.700.000 dólares por el pase del delantero de 24 años y el club xeneize conservará una plusvalía del 40% sobre una futura venta. El monto está lejos de la cláusula de rescisión, fijada en 20 millones de dólares. Sin embargo, Juan Román Riquelme optó por el mal menor. El presidente corría el riesgo de quedarse sin el Chango y sin la torta porque el vínculo expiraba el 31 de diciembre. A fin de cuentas, la libertad de acción hubiera derivado en otro costo político para la cuestionada gestión del ex enganche.
No obstante, quedan preguntas sin respuestas. ¿Por qué Boca no aceptó la propuesta del CSKA de Moscú por 10 millones de dólares? Durante meses, la posibilidad del Napoli estuvo latente. Incluso, el representante del jugador argentino, Diego Merino, se reunió con el intermediario Massimo La Porta en Castel Volturno. Así y todo, el club donde se corporizó en ídolo Diego Maradona terminó incorporando al brasileño Alisson Santos, proveniente del Sporting Lisboa.
Apareció después Parma, pero las negociaciones no llegaron a concretarse por la arremetida de Monza, cuyo principal accionista es el fondo de inversión estadounidense Beckett Layne Ventures (BLV), liderado por Brandon Berger. Posee el 80% de los derechos económicos. El resto es propiedad de Fininvest S.p.A., holding de la familia del fallecido ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi.
El último partido de Zeballos con la camiseta azul y oro fue el 28 de mayo. Entonces, Boca cayó 1 a 0 ante Universidad Católica de Chile en la Bombonera. Se despidió Claudio Ubeda, llegó Rodolfo Arruabarrena y bastó una charla con el Vasco para decidir que el Changuito no sería tenido en cuenta, ya que estaba negociando su partida. Riquelme invirtió casi 9 millones de dólares para repatriar a Sebastián Villa, el nuevo técnico subió a Primera a Leonel Flores y el puesto quedó cubierto.
La prestación del extremo diestro, que se destaca fundamentalmente por la izquierda, fue deficitaria este año. Apenas jugó 13 partidos y marcó un gol, el 28 de enero en la derrota (2 a 1) ante Estudiantes en La Plata. Después, se desgarró el bíceps femoral izquierdo y estuvo más de dos meses parado, casi una síntesis de su historia en Boca, que estuvo estrechamente ligada a las lesiones.
Sin ir más lejos, desde que debutó con Miguel Ángel Russo el 29 de noviembre de 2020 (victoria 2 a 0 ante Newell’s), el delantero estuvo 641 días inactivo por distintas situaciones físicas: la cuarentena, la fractura de la tibia, una rotura de meniscos, una lesión en la rodilla, la rotura del ligamento cruzado, un esguince en el tobillo y mencionado desgarro.
Riquelme no quiso más conflictos. A fin de cuentas, a partir de la victoria de Jorge Amor Ameal en las elecciones de 2019, tuvo problemas con Nahuel Molina, Alexis Mac Allister, Valentín Barco, Nicolás Valentini y Santiago Ramos Mingo, quienes surgieron en la cantera de Casa Amarilla. También llegó a un punto sin retorno con Villa, por quien lo terminó pagando dos veces, Agustín Rossi, Marcos Rojo y Cristian Lema.
Zeballos se irá tras 140 partidos, 16 goles en seis años y cinco títulos. También, con la sensación de que podía haber dado mucho más en el fútbol argentino.
Boca se entrenó pensando en el partido de este miércoles por la Copa Argentina. Arruabarrena podría hacer alguna variante atrás. Sobre todo, teniendo en cuenta que recuperó a Leandro Lozano y Marco Pellegrino, quienes estaban lesionados y podrían ingresar en lugar de Dylan Gorosito y Facundo Herrera. Leandro Paredes, en tanto, entró en el segundo tiempo con Lanús y está listo para ser titular.
“Paredes terminó bien, no tiene problemas físicos, los cambios fueron para buscar refrescar, se mejoró algo pero no alcanza, el rival juega, jugó mejor y mereció llevarse el partido, pero somos Boca, tenemos corazón y la gente nos lleva hacia adelante», dijo el Vasco en la conferencia de prensa.