
Un ataque masivo con drones y misiles de diferentes tipos lanzado por Rusia sobre Kiev dejó al menos 16 muertos y 39 heridos en la capital de Ucrania, además de cuantiosos daños en la infraestructura de la ciudad.
«Según datos de los servicios médicos, ya son 15 los muertos en Kiev como consecuencia del ataque masivo del enemigo contra la capital», indicó en Telegram el alcalde de la ciudad, Vitali Klichko, mientras que el Servicio Estatal de Situaciones de Emergencia calculó el número de heridos en 39.
Las explosiones resonaron por toda la ciudad en la oscuridad. Kiev fue el objetivo principal, pero se registraron impactos en 28 puntos en todo el país, de acuerdo con la fuerza aérea.
Más de 38.000 personas, incluidos más de 2.000 niños, se refugiaron durante la noche en las estaciones del metro de Kiev, dijo el operador del sistema.
Emergency crews have been working at the sites of Russian strikes since overnight. It was a massive attack – the Russians had been preparing for a long time, combining different types of ballistic missiles, cruise missiles, and drones, aiming to cause as much damage as possible… pic.twitter.com/zvOkAwgNlf
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) August 20, 2026
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció en redes sociales el ataque masivo que los rusos «llevaban preparando hace tiempo» y en el que combinaron diferentes tipos de munición balística, misiles de crucero y drones «para causar el mayor daño posible a la infraestructura civil».
El presidente precisó que en Kiev resultaron dañados numerosos edificios residenciales, entre ellos uno de varias plantas en el que las superiores quedaron destruidas, así como un hospital infantil y una escuela.
«Desafortunadamente, mientras Moscú está invirtiendo en misiles balísticos y un escalamiento, estos ataques no siempre reciben la respuesta que merecen por parte del mundo. Y mientras Ucrania no cuente con una defensa antimisilística suficiente, Rusia no se tomará la paz en serio», escribió Zelenski en un largo mensaje que publicó en su cuenta de X, con reclamos para un mayor apoyo militar internacional.
En los últimos meses, Rusia ha intensificado sus ataques con misiles balísticos contra Kiev, aprovechando la escasez crónica de interceptores de defensa aérea Patriot, fabricados en Estados Unidos, el único arma en su arsenal capaz de derribar esos proyectiles.
Rusia empleó en su ataque contra territorio ucraniano combinado un número no especificado de misiles balísticos Onyx, Zircon, Iskander-M y S-400.
Las fuerzas rusas lanzaron, además, 36 misiles de crucero/aéreos Kh-101/Iskander-K/Kh-59, ocho misiles de crucero Kalibr y dos misiles de crucero Banderol S8000, además de 168 drones, según informó la Fuerza Aérea ucraniana.
Estas ofensivas rusas a gran escala se han convertido en algo habitual este verano europeo. Hace poco más de dos semanas, otro ataque sobre Kiev y su región mató a 17 personas, y nueve más fallecieron en la ciudad dos días antes.
Naciones Unidas dijo la semana pasada que Kiev también fue una de las ciudades más golpeadas del país en julio, con al menos 54 civiles muertos y 202 heridos.