
El riesgo país cortó 11 jornadas consecutivas de suba. Este miércoles, el índice que mide el diferencial de tasa que paga Argentina por sobre Estados Unidos, bajó del máximo de 511 puntos básicos -el valor más alto desde mayo pasado- a 509 (había tocado 502 pero rebotó), Es un retroceso de apenas 0,4%, pero que sirvió para frenar la escalada diaria que llevó a que acumulara un alza de 18,4% en el mes.
Aunque el martes hubo bajas en otros mercados emergentes, no fueron tan marcadas como en la Argentina, donde pesaron también las cuestiones locales.
Los bonos argentinos en dólares en Wall Street avanzan levemente, hasta 0,25%. Comenzaron el día con alzas más significativas y se fueron desinflando hasta que, pasado el mediodía, algunos cotizaban en rojo y volvían a poner presión sobre el riesgo país.
En tanto, las acciones suben hasta 2,7% (Cresud y Telecom). Y en Buenos Aires, el índice Merval muestra una mejora de sube 0,68%.
Por otro lado, el martes se vio una mayor presión sobre las tasas denominadas «overnight» (a un día). «La caución a un día pasó de 24,4% a 25,4% TNA, un incremento de 100 puntos básicos respecto al viernes. Así, alcanzó su nivel más alto desde febrero de este año, el episodio anterior de tensión, excluyendo una jornada puntual de junio», dijeron en PPI.
El dólar se mantiene en $ 1.515 en el Banco Nación.
«Los bonos apenas logran intercalar un respiro tras la debilidad reciente, y así es que se presentan en promedio prácticamente estables entre las principales referencias, con el riesgo país en los 510 puntos mientras los operadores analizan cómo va quedando la relación riesgo-retorno de la curva», señaló el economista Gustavo Ber.
«Ni siquiera positivos datos macro vienen despertando ya el mismo entusiasmo, dado que las miradas en esta etapa se concentran en la política y la micro. Lo que los inversores buscan evaluar a través de dichas señales se sintetiza en las chances de reelección, y de ahí de los vaivenes en la probabilidad implícita en los instrumentos financieros», agregó Ber.
Desde Mills Capital apuntaron que «al riesgo idiosincrático de Argentina se le sumo el aumento del riesgo global como consecuencia de la guerra de medio oriente, suba del petróleo, impacto en la inflación global, guerra de Ucrania-Rusia, suba de la tasa americana de 30 años a 5.28% niveles nunca vistos desde la crisis suprime, y suba exponencial de la tasa de 30 años de Japón a 4.15% de 0.69% del 31-DIc-2021, es decir subió 6 veces más. Al ser Argentina high beta, magnifica los impactos de la curva de rendimientos americana. El mercado, más allá de la continuidad del programa, está diciendo que el costo del dinero subió para todos, y Argentina no es excepción».